Hipotecas difíciles de conseguir

Se puede considerar como una hipoteca estándar aquella que no sobrepasa el 80% del valor del inmueble, y la suma de los ingresos netos de la unidad familiar es superior al 30-40 por ciento del importe de la cuota resultante. Pero, evidentemente, existen excepciones y sobre todo en la actualidad donde los precios han crecido de manera desorbitada.
En estos días es frecuente oír acerca de hipotecas que abarcan el 100% del valor de la vivienda, o incluso el 120% para hacer frente a los gastos asociados a la operación. Además, las cuotas resultan tan elevadas que llegan a representar, en algunos casos, más de la mitad del salario, lo que suele obligar a presentar un aval al banco como garantía de pago. A todo esto le podemos añadir la ampliación de los plazos de amortización hasta 40 ó 50 años. En definitiva, estas son las que verdaderamente se pueden denominar hipotecas difíciles.
Algunas circunstancias que complican aún más este tipo de préstamos son: contratos de trabajo temporales o autónomos, personas inmigrantes o estar incluidos en listas de morosos como el rai o asnef.
Como esta situación es cada vez más frecuente son muchas las empresas cuyo negocio es asesorar y gestionar este tipo de hipotecas. Si realmente estás interesado en su servicio es muy recomendable solicitar todo tipo de información y estudiar detenidamente la asistencia que te ofrecen.